Una de esas cosas que sabes que existen pero que miras como alejado, ajeno, desde lejos con un punto de morbo y algo de miedo. Nadie reconoce practicarlo, pero lo cierto es que es un oficio que existe y no hay pocos profesionales dedicados a ello precisamente.
Ahora se nos plantea la opción de hacer uso de éste tipo de servicios. Algunos de vosotros quizá os escandalicéis, lo entiendo. Éste blog se caracteriza por empatizar sobretodo con los sentimientos, por reivindicar el amor y el cariño entre las sábanas liberales, por asegurar que no es solo sexo por sexo y ahora os hablo de pagar por recibir aquello que disfruto de tantas noches locas.
Pero es que a veces, aquello que nos da morbo, aquello que nos apetece realizar, llevar a cabo una fantasía, nos lleva a caminos que otrora no hubiéramos imaginado. Quiero cumplir su fantasía como él cumplió una mía, quiero que Gorgias pruebe, cate, sepa lo que es disfrutar con un transexual o New half. Yo no he tenido nunca este deseo, pero lo cierto es que me genera muchísima curiosidad así que quiero formar parte de la aventura.
Quizá podríamos dedicarnos a buscar y encontraríamos alguna dispuesta a compartir nuestras fantasías, pero nos cuesta, si ya es difícil y seguimos en ello encontrar chicas para tríos, ni os cuento cuando quieres que la chica además tenga una buena dotación inferior. Por ello veo con buenos ojos buscar en páginas en las que se requiere de un precio por éstos servicios.
Lo veo como cuando nos dimos el masaje, pagamos y lo disfrutamos conjuntamente, el ambiente fue totalmente sensual, el amor salía por todos nuestros poros, porque compartíamos una experiencia, algo único que nos acercaba aún más en nuestra manera de entender el mundo, el amor y el sexo.
Quizá me costaría hacerlo con un chico o chica solos porque me gusta el proceso de ligoteo, pero hay momentos en que el morbo puede más que la paciencia, y hay cosas que requieren de demasiada paciencia para poder imponerse a la excitación.
Os diré que la experiencia de búsqueda está siendo altamente excitante, que vernos a ambos buscando una candidata a nuestras fantasías, sube en un escalafón erótico nuestras tardes de sofá. Me excita imaginármelo, me excita pensar en tenerles a ambos cogidos, uno en cada mano, mientras les veo besarse, me excitan las imágenes que acuden a mi mente cuando intento ponerme en situación. Y saber que él va a satisfacer una de sus fantasías aún me da más riendas para intentar cumplirla lo antes posible. Me recuerda cuando empezamos en el swinging, el mero hecho de hablarlo nos ponía a ambos en situaciones de extrema excitación, mirar locales o poner un anuncio en un foro era ya de por sí un poderoso afrodisíaco.
Tenemos alguna candidata ya sobre el papel, solo espero que pronto pueda relataros los pormenores del encuentro.