Primera experiencia lésbica

Y llegó el momento.

La he visto ahí sentada, esperándome. Ha levantado sus ojos de una claridad casi inhumana, su mirada diáfana se ha encontrado con la mía. Dios, es más guapa de como la recordaba. Su belleza reside en la sencillez de sus facciones, en la amabilidad que supuran todos sus poros, en esa franqueza en la sonrisa acompañada de esos ojos que no puedes evitar, que te llaman para que te hundas en ellos dejándote llevar por los sueños tanto tiempo esperados.  Continuar leyendo


Encuentro lésbico: preludios

Mañana.

Parece imposible. Tanto tiempo esperándolo, planificando, buscando fechas y soñando en que ocurrirá sin tener la certeza de si será o de cuándo será. Y al fin parece que se acerca el momento. Un momento de intimidad femenina deseado desde hace años por mi cuerpo y mi mente.

Será con ella. Ella. Esa mujer de la que descubrí hace tanto sus curvas mezcladas en un tumulto, una noche de invierno. Ambas vírgenes en este aspecto, inexploradas, curiosas. Nos acechan los nervios, esas mariposas en el estómago de una primera cita, no porque no nos vayamos a gustar, he probado ya la miel de sus labios, sé que mi cuerpo la seguirá en cuanto nos quitemos el temblor de encima para adaptarse a otros temblores más sensuales. Es el temor a lo desconocido, a hacer realidad un sueño. Hay veces que debes dejar en la imaginación ciertas cosas, ¿será esta una de ellas? Creo que no. Creo que será distinto a las miles de imágenes que me he formado, pero no por ello menos intenso o menos especial.

Quizá eche de menos a Gorgias, aunque sé que estará allí de pensamiento, que le tendré presente. Le agradezco tanto permitirme éste escarceo, esta prueba, esta vuelta a la adolescencia con curiosidad por yacer con otros cuerpos parecidos al mío, ser acariciada por esos labios suaves, recorrer su piel con mis manos, mientras admiro cada centímetro, apartar ese pelo de su cara mientras nuestras lenguas vuelven a saludarse intensamente, dulcemente, largamente como en esa primera ocasión.

Será pues mañana, mi primer encuentro lésbico al cien por cien, sin hombres, ninguno. Volveré a ese espacio interior que descubrí en el colegio, que me gustó, que saboreé lo poco que duró, hasta que esa compañera reconoció en nuestros juegos algo más, y quiso volver al redil dejándome con la miel en los labios y el deseo en el cuerpo. Reviviré esas experiencias juveniles al lado de alguien que como yo, añora esos momentos de curiosidad casi infantil, y que desea realizar una fantasía elaborada tras años de deseo.


Sexo de pago

Una de esas cosas que sabes que existen pero que miras como alejado, ajeno, desde lejos con un punto de morbo y algo de miedo. Nadie reconoce practicarlo, pero lo cierto es que es un oficio que existe y no hay pocos profesionales dedicados a ello precisamente.

Ahora se nos plantea la opción de hacer uso de éste tipo de servicios. Algunos de vosotros quizá os escandalicéis, lo entiendo. Éste blog se caracteriza por empatizar sobretodo con los sentimientos, por reivindicar el amor y el cariño entre las sábanas liberales, por asegurar que no es solo sexo por sexo y ahora os hablo de pagar por recibir aquello que disfruto de tantas noches locas.

Pero es que a veces, aquello que nos da morbo, aquello que nos apetece realizar, llevar a cabo una fantasía, nos lleva a caminos que otrora no hubiéramos imaginado. Quiero cumplir su fantasía como él cumplió una mía, quiero que Gorgias pruebe, cate, sepa lo que es disfrutar con un transexual o New half. Yo no he tenido nunca este deseo, pero lo cierto es que me genera muchísima curiosidad así que quiero formar parte de la aventura.

Quizá podríamos dedicarnos a buscar y encontraríamos alguna dispuesta a compartir nuestras fantasías, pero nos cuesta, si ya es difícil y seguimos en ello encontrar chicas para tríos, ni os cuento cuando quieres que la chica además tenga una buena dotación inferior. Por ello veo con buenos ojos buscar en páginas en las que se requiere de un precio por éstos servicios.

Lo veo como cuando nos dimos el masaje, pagamos y lo disfrutamos conjuntamente, el ambiente fue totalmente sensual, el amor salía por todos nuestros poros, porque compartíamos una experiencia, algo único que nos acercaba aún más en nuestra manera de entender el mundo, el amor y el sexo.

Quizá me costaría hacerlo con un chico o chica solos porque me gusta el proceso de ligoteo, pero hay momentos en que el morbo puede más que la paciencia, y hay cosas que requieren de demasiada paciencia para poder imponerse a la excitación.

Os diré que la experiencia de búsqueda está siendo altamente excitante, que vernos a ambos buscando una candidata a nuestras fantasías, sube en un escalafón erótico nuestras tardes de sofá. Me excita imaginármelo, me excita pensar en tenerles a ambos cogidos, uno en cada mano, mientras les veo besarse, me excitan las imágenes que acuden a mi mente cuando intento ponerme en situación. Y saber que él va a satisfacer una de sus fantasías aún me da más riendas para intentar cumplirla lo antes posible. Me recuerda cuando empezamos en el swinging, el mero hecho de hablarlo nos ponía a ambos en situaciones de extrema excitación, mirar locales o poner un anuncio en un foro era ya de por sí un poderoso afrodisíaco.

Tenemos alguna candidata ya sobre el papel, solo espero que pronto pueda relataros los pormenores del encuentro.


Retorna la ilusión: noche especial

Ya a finales de semana ese andar de alma en pena se acabó. Unos pocos copos de nieve  traen a mi faz una sonrisa imborrable de recuerdos de niñez y me despiertan del sopor de un enero encapotado.

Retorna a mi cuerpo la alegría, las ganas de vivir, la ilusión por explorar el horizonte. Las perspectivas se me presentan magníficas, ese encuentro a solas con una queridísima amiga se está fraguando, es difícil pero no imposible y las ganas de ambas nos llevan a buscar esos huecos excepcionales en la agenda y poner fecha a la culminación de nuestro deseo.

Por otro lado, éste fin de semana. Como siempre Gorgias atento, preparando, conquistando el terreno para una magnífica velada entre amigos, un previo a mi cumpleaños, una celebración en toda regla.  Continuar leyendo


Nostalgia

Leyéndome, parece que este mes todo son desengaños. La cuesta de enero la llaman. Pero es más mi humor que la realidad de lo que me pasa. Junto textos de experiencias pasadas, recuerdos, algo lejanos ya en mi mente que ahora me vienen, quizá el frío me trae estos momentos grises, encapotados, como un cielo a punto de nevar.

Siento que en breve florecerá de nuevo mi ánimo, desecharé estas motas de tristeza que invaden mis pensamientos y miraré con ilusión la parte positiva de lo que me envuelve, inclusive éste mundo, esta espiral de emociones que me embarga cuando siento el deseo de hundirme de nuevo en las aguas lujuriosas del mundo swinger. Continuar leyendo


Vamos a contar mentiras

Erase una vez un hombre de mirada perdida frente al ordenador, sus ojos mostraban como iba y venía de un mundo irreal, soñado, distinto, hasta que volvían vacíos a sus cuencas, abandonados a la realidad, mucho más triste que su sueño.

Un hombre con un traje vestido de mentiras, no se gustaba, por ello creaba y creaba, pues imaginación no le faltaba, se creó un trabajo, se creó una mascota, un gato, a su adorada le gustaban los gatos, se creó una vida, unas experiencias, unas opiniones cercanas a ella, así, pensaba, la conseguiría. Pero ella tenía un él, así que tuvo que cambiar de táctica. Siguió inventándose su vida, inventando más vidas, se enamoró fulgurantemente en una relación familiar fugaz sorprendentemente parecida a aquella que soñaba, que acabó mal, como no podía ser de otro modo cuando el castillo de mentiras se desmorona, se vio cara a cara con su adorada y tras la experiencia se tornó en su odiada, el él de ella quitaba más cartas de las que él podía construir.

Un día, sentado en su ordenador vio como una a una las cartas fueron cayendo, a cámara lenta, desmoronándose, sus mentiras que tan bien le vestían se alejaron, se desvistió, se vio desnudo, como era. Y no se gustó, se sintió solo, vacío, endeble, y rompió a llorar.

Al día siguiente, entró en otro foro y eligió otro traje. Continuar leyendo


No hay dos sin uno

Últimamente estoy recuperandome de algunas sorpresas. Empiezo a encontrarme con situaciones complejas, extrañas, difíciles de digerir. No por implicaciones en la pareja, no por zarandear nuestro mundo, si no simplemente porque me cuesta entender a la gente, me es difícil aceptar que haya personas egoístas y poco respetuosas en un mundo que hasta ahora se me antojaba maravilloso.

Pero la realidad es la que es.

El último día ya os conté la experiencia en TP, aunque bastante buena, dejó en mi cierta perplejidad. No le di importancia, pero me gustaría escribir sobre ello. Continuar leyendo


Salida de año nuevo

Casualmente sin niños fin de año y año nuevo, no podíamos pasar la oportunidad. A Gorgias y a mi no nos van las multitudes, así que decidimos pasar un fin de año relajado en casa, y salir tranquilamente el día 1 por la tarde….

No había un plan prefijado, escribimos en el foro del TP a un par de parejas, para decir simplemente que iríamos, avisamos a un par de conocidos, y nos preparamos para la aventura. La incógnita era cuantas parejas seríamos.

Al llegar solo había una pareja más y nosotros. No daban pie a hablar, así que bromeamos un poco con Manu y Adela. Gorgias estaba alegre, cachondo decía él, solo entrar en ese ambiente de luz ténue, sabiendo a lo que íbamos ya le encendía la imaginación. Yo no tanto, no tenía el día, aunque tampoco me hacía falta demasiado para entonarme. Continuar leyendo


Celos 3: mundo virtual

Los celos. Vuelvo otra vez a hablaros de ellos.

Esos puntos en el estómago que sientes a veces, y no sabes muy bien porque, es más, la mayoría de días en que los sientes te da mucho más resquemor sentirlos que el motivo por el que aparecen. En especial cuando no entiendes el porqué.

Los celos virtuales son un claro ejemplo de ello. ¿Porque puedes sentir punzadas en la boca de tu estómago cuando ves simplemente una frase dirigida a alguien, o cuando sabes que tu pareja ha recibido un mensaje, o cuando él habla más que tu con alguien? No digamos aquellos que no tienen pareja y se dedican al ligoteo virtual, entonces los celos pueden supurar por todas partes, porque ese le hace más caso a la otra que a mi. Pues los sientes. Igual que puedes sentir un cosquilleo de emoción ante otras palabras. Están ahí, es muy delicado entablar relaciones virtuales. Diría que incluso más que relaciones reales. Continuar leyendo


Mi secreto

Hay algo que me resulta muy difícil de confesar. Hace días que pienso en ello, quizá sea el momento de explicarlo porque eso puede ayudarme a superar la última barrera mental que sé que tengo para disfrutar plenamente de mi cuerpo y de mi pareja.

Soy una persona con una facilidad suprema para expresar mis sentimientos, en especial por escrito, para poner palabras a sensaciones que muchos no saben discernir, sin embargo hay cosas para las que las palabras no fluyen, mejor dicho no suenan, se quedan gritando en mi mente, pugnando por salir, por formar-se en mi boca. Porque en los dedos no tengo problemas, en mi mente tampoco, creo las frases y las palabras necesarias, el verdadero tabú lo tiene mi lengua, mis cuerdas vocales. Escribo, comento con una cerveza, pero lo que no puedo hacer y me resulta cada día más exasperante es hablar tumbada. Continuar leyendo


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